Community Health Network

Ranked among the nation's most integrated healthcare systems, Community Health Network is Central Indiana's leader in providing convenient access to exceptional healthcare services, where and when patients need them—in hospitals, health pavilions, workplaces, schools and homes.

Explore Community

Close
In English

Trastorno por Estrés Postraumático

Fuentes potenciales de traumatismo

Los niños corren más riesgo de estar expuestos a la violencia en el hogar y en las calles que en la escuela.

Cada año, más de un millón de niños son víctimas confirmadas de abuso infantil.

El ochenta y siete por ciento de los niños en escolaridad primaria que viven en zonas urbanas deprimidas han visto un arresto; el 84 por ciento ha escuchado disparos de armas de fuego; el 25 por ciento ha visto un asesinato.

¿Qué es el trastorno por estrés postraumático?

El trastorno por estrés postraumático (su sigla en inglés es PTSD) es un trastorno debilitante que a menudo se presenta después de algún suceso aterrador por sus circunstancias físicas o emocionales, que hace que la persona que ha sobrevivido a ese suceso tenga pensamientos y recuerdos persistentes y aterradores de esa terrible experiencia. A veces los efectos de los eventos traumáticos pueden retrasar durante seis meses o más, pero cuando el TEPT se produce poco después de un evento, la condición general mejora después de tres meses. Algunas personas con TEPT tienen efectos a largo plazo y se sienten a menudo crónica y emocionalmente entumecido. Trastorno de estrés postraumático en adolescentes por lo general se convierte en un trastorno crónico.

¿Cuál es la causa del trastorno por estrés postraumático?

He aquí una lista de circunstancias que pueden desencadenar el PTSD:

  • Algo que ocurrió en la vida de la persona.
  • Algo que sucedió en la vida de una persona cercana.
  • Algo que la persona presenció.

El riesgo de que un niño desarrolle PTSD a menudo se ve afectado por la proximidad y la relación del niño con el trauma, la seriedad del trauma, la duración del suceso traumático, la recurrencia del suceso traumático, la capacidad de recuperación del niño, las habilidades que tenga para sobrellevarlo, y los recursos de apoyo que el niño disponga en la familia y la comunidad luego del suceso o sucesos.

Los siguientes son algunos ejemplos de hechos catastróficos que atentan contra la vida y que pueden causar un PTSD cuando son presenciados o vividos por un niño o un adolescente:

  • Accidentes graves (como accidentes de automóvil o de ferrocarril)

  • Catástrofes naturales (por ejemplo, inundaciones o terremotos)

  • Catástrofes provocadas por el hombre (por ejemplo, bombardeos)

  • Ataques personales violentos (asaltos, violaciones, tortura, cautiverio o secuestro)

  • Maltrato físico

  • Ataque sexual

  • Acoso sexual

  • Maltrato emocional

  • Abandono

¿A quiénes afecta el trastorno por estrés postraumático?

Se calcula que todos los años más de 5 millones de niños en Estados Unidos están expuestos a algún tipo de trauma.  De acuerdo con el Centro Nacional para el Trastorno del Estrés Postraumático (Nacional Center for Post Traumatic Stress Disorder), entre los niños y adolescentes que han experimentado un trauma, del 3 al 15 por ciento de las niñas y del 1 al 6 por ciento de los niños pueden recibir un diagnóstico de trastorno de estrés postraumático (PTSD).

¿Cuáles son los síntomas del trastorno por estrés postraumático?

Los siguientes son los síntomas más comunes del PTSD. Sin embargo, cada niño puede experimentarlos de una forma diferente.

Los niños y adolescentes que padecen PTSD sufren una angustia emocional, mental y física extrema cuando se ven expuestos a situaciones que les recuerdan el suceso traumático. Algunos vuelven a vivir el trauma repetidas veces en forma de pesadillas y recuerdos perturbadores cuando están despiertos, y pueden experimentar también todos o algunos de los siguientes problemas:

  • Alteraciones del sueño

  • Depresión

  • Sensación de inquietud, de "estar en guardia"

  • Facilidad para sobresaltarse

  • Pérdida de interés en cosas que solía disfrutar; desapego; ausencia general de receptividad; sensación de adormecimiento

  • Dificultades para demostrar cariño

  • Irritabilidad, mayor agresividad que antes del suceso traumático, que puede manifestarse incluso violentamente

  • Evitar ciertos lugares o situaciones que despiertan recuerdos desagradables

  • Imágenes recurrentes que no pueden evitarse (estos recuerdos pueden tomar la forma de imágenes, sonidos, olores o sentimientos y el individuo por lo general cree que el suceso traumático está volviendo a ocurrir)

  • Pérdida de contacto con la realidad

  • Vivencia recurrente de un suceso traumático que puede durar unos segundos, horas o, muy raramente, días enteros

  • Problemas en la escuela; dificultad para concentrarse

  • Preocupación por morir a edad temprana

  • Conducta regresiva; comportarse como si tuviera menos edad (por ejemplo, succionarse el pulgar, incontinencia nocturna)

  • Síntomas físicos (por ejemplo, dolor de cabeza, dolor de estómago)

¿Cómo se diagnostica el trastorno por estrés postraumático?

No todos los niños y adolescentes que experimentan un traumatismo desarrollan PTSD. El PTSD se diagnostica sólo si los síntomas continúan durante más de un mes y tienen un efecto negativo sobre la vida del niño y el nivel de funcionamiento. En el caso de quienes sufren PTSD, los síntomas se inician unos tres meses después del suceso traumático, aunque pueden manifestarse también muchos meses después, e incluso años más tarde.

El PTSD puede producirse a cualquier edad, incluso en la infancia, y muchas veces va acompañado de otras manifestaciones, como:

  • Depresión
  • Abuso de sustancias
  • Ansiedad

La duración del trastorno varía. Algunas personas se recuperan en el curso de seis meses; otras padecen los síntomas durante mucho más tiempo.

Un psiquiatra infantil u otro profesional de la salud mental calificado normalmente diagnostica el PTSD en niños y adolescentes a partir de una evaluación psiquiátrica completa. Los padres que advierten síntomas de PTSD en sus niños o hijos adolescentes pueden ayudar procurando una evaluación precoz. El tratamiento temprano puede disminuir los problemas futuros.

Tratamiento para el trastorno por estrés postraumático:

El tratamiento específico para el trastorno por estrés postraumático será determinado por el médico de su hijo basándose en lo siguiente:

  • La edad de su hijo, su estado general de salud y sus antecedentes médicos
  • Qué tan avanzados son los síntomas de su hijo
  • La tolerancia de su hijo a determinados medicamentos o terapias
  • Sus expectativas para la trayectoria del trastorno
  • Su opinión o preferencia

El PTSD se puede tratar. La detección e intervención tempranas son muy importantes y pueden reducir la gravedad de los síntomas, estimular el crecimiento y el desarrollo normal del niño, y mejorar la calidad de vida de los niños o adolescentes que tienen PTSD. El tratamiento siempre se debe basar en una evaluación exhaustiva del niño y la familia. Las recomendaciones de tratamiento pueden incluir la terapia cognitiva de comportamiento para el niño. La terapia cognitiva de comportamiento se centra en ayudar al niño o adolescente a adquirir habilidades para controlar su ansiedad y ayudarlo a dominar la situación o las situaciones que contribuyeron al desarrollo del PTSD. Algunos niños también se benefician del tratamiento con medicamentos antidepresivos o contra la ansiedad para ayudarlos a tranquilizarse. La tasa de recuperación de PTSD en niños y adolescentes es muy variable y depende de la fortaleza interna, la capacidad para enfrentar dificultades y la capacidad de recuperación (habilidad para "levantarse"). La recuperación también se ve influenciada por el apoyo disponible en el entorno familiar. Los padres tienen un rol vital de apoyo en cualquier proceso de tratamiento.

Prevención del trastorno por estrés postraumático:

Las medidas preventivas para reducir la incidencia o disminuir las posibilidades de las experiencias traumáticas en los niños incluyen, entre otras, las siguientes:

  • Enseñar al niño que está bien decirle NO a alguien que intenta tocar su cuerpo o acercarse de cualquier manera que lo haga sentir incómodo.

  • Enseñar al niño que está bien contarle de inmediato a un adulto de su confianza que alguien lo ha hecho sentir incómodo.

  • Brindar el apoyo y los consejos adecuados a los niños y los adolescentes que hayan experimentado o presenciado un suceso traumático.

  • Fomentar los programas de prevención en la comunidad o en el sistema escolar de la zona.

Haz click aquí para ir a la página de
Recursos en la Red de La Salud Mental de Niños y Adolescentes

Proud sponsors

  • Indiana Fever
  • Indianapolis Indians
  • Indiana Pacers
  • Sarah Fisher Hartman Racing

Health and wellness shopping

  • Home Health Medical online store for medical supplies and equipment
  • Wellspring Pharmacy
  • FigLeaf Boutique
  • Jasmine gift shop